domingo, 28 de noviembre de 2010

Hasta pronto...


Te fuiste hoy, entre los brazos de un ángel y bajo el poder de su amor, vinimos todos a tu lado a darte un hasta luego, a decirte cuanto te amamos, cuanto agradecemos todo el amor que nos diste y todas las cosas que nos enseñaste.

Me alegro que ya estés despojada de tu cuerpo y sus dolores, que estés mirándonos, feliz. Aquí nos quedamos pensándote, recordándote y queriéndote.

Me quedo con la enorme tristeza de no haber podido llegar a tiempo, para abrazarte, escucharte, y decirte una vez más, de viva voz cuánto te quiero, agradecerte lo mucho que me diste, calentarte las manos, mirar la fotos de tus álbumes, oír todas las historias maravillosas de tus incontables viajes al rededor del mundo, verte llenar un crucigrama con una facilidad sorprendente, o simplemente, escucharte roncar mientras dormías.

Me quedo con un mundo de hermosísimas imágenes, de recuerdos magníficos que construyeron mi vida, un sinnúmero de experiencias de infancia y de momentos compartidos. Gracias por habernos amado tan intensamente gracias por haber puesto lo mejor de tí para tejer ésta colcha de retazos que es la familia con tu amor y generosidad.

1 comentario:

  1. A pesar de la distancia tu corazón ha estado allí, cercano, lleno de cariño y esperanzado siempre por el reencuentro. Ahora tienes una gran oportunidad, la de alguien que velará por tí, desde algún lugar, con ese infinito amor que siempre se han sentido.
    Ahora ha partido, pero pronto nos tocará a nosotros y será en ese entonces donde el feliz reencuentro se produzca y volvamos abrazarnos en la eternidad.
    Ánimo Luna...

    ResponderEliminar